El arte de tomarse su tiempo, dentro y fuera
Unos minutos aquí rara vez bastan para verlo todo. Tómese su tiempo para detenerse — es exactamente el espíritu de la casa.
Aveline Maxence
«Fundé L’Art de la Table en Lamalou-les-Bains con una convicción simple: el tiempo que se pasa alrededor de una mesa —dentro o fuera— merece el mayor cuidado. Cada pieza que ofrecemos la elijo como si fuera a acoger a los míos, durante mucho tiempo.»
Nuestro recorrido
Una marca joven, pero una exigencia que nunca cedemos, desde el primer día.
El punto de partida
Todo empezó con algo que notamos nosotros mismos, al amueblar nuestra propia casa: encontrar muebles lo bastante bonitos para durar, y lo bastante sólidos para sobrevivir a las comidas familiares, a los veranos que vuelven y a los inviernos que pasan, era a menudo un rompecabezas. Por un lado, muebles baratos que no sobrevivían una temporada. Por otro, piezas sublimes pero inalcanzables. Entre los dos, casi nada. De ese vacío nació la idea de crear L’Art de la Table.

La selección de materiales
Nos tomamos el tiempo de probar, comparar y descartar — sin prisa. Acacia maciza, aluminio termolacado, resina trenzada, vidrio templado para el exterior; madera maciza y mármol para el interior: cada material fue elegido por su capacidad de envejecer bien, temporada tras temporada, año tras año. Sin concesiones en la durabilidad, aunque cueste más producirlo — porque un mueble que aún se ama diez años después no tiene precio.



La apertura de la tienda
Desde Lamalou-les-Bains, en el sur de Francia, L’Art de la Table abre sus puertas en línea. Una primera colección pensada para terrazas, jardines y balcones de todos los tamaños, con una exigencia: que cada pieza entregada sea la que habríamos elegido para nuestro propio jardín.

La apertura al interior
Nuestros clientes nos hicieron la misma pregunta, año tras año: «¿Y en el interior, tenéis la misma exigencia?» Así que abrimos una colección dedicada al hogar: mesas de comedor en madera o mármol, mesas de centro, conjuntos de mesa y sillas, sillas de comedor — pensadas tanto para las cenas que se alargan como para las noches tranquilas en familia. El mismo principio que en el exterior: materiales que podemos nombrar, una selección reducida, nada superfluo.



Una exigencia que no cambia
Nuestro catálogo crece — ahora dentro y fuera — pero nuestro enfoque no cambia: materiales nobles, una selección rigurosa, un servicio de atención al cliente que realmente responde, una persona, no un robot. Cada nueva pieza se sigue eligiendo una por una, con la misma exigencia que el primer día: que merezca quedarse mucho tiempo en su casa.


Fabricada con esmero, elegida sin prisa, y apreciada de forma duradera por nuestros clientes — dentro y fuera.
Tómese su tiempo para mirar. Preferimos un cliente que elige bien a uno que elige rápido.
Catálogo